Páginas

martes, 21 de marzo de 2017

Marta en casa



Era el mes de noviembre. Ya llovía. Yo me acerqué y le dije: - Hola. Voy a irme una semana a Berlín y querría dejarte mi casa esos días. Ella siguió mirándome con sus ojos brillantes, sonriendo, sin cambiar de expresión. Pero yo sabía que estaba pensando, asimilando el desconcierto que le provocaba mi invitación. Yo le dije que me llamaba Clara y ella se presentó como Marta. Le conté que llevaba tiempo viéndola y que quería ayudarla.

Lee Jeffries