Hace
tiempo, en mi pueblo, vi
como un hombre que se suponía que era bueno inmovilizaba, con la
ayuda de su hijo adolescente, a una perra en celo. La perra estaba en
celo pero sólo se apareaba con un perro del pueblo. El hombre y
su hijo querían que copulase con otro perro diferente. Así que
juntos, convocando al perro, perpetraron la violación. Y sonreían,
como si todo fuera una broma.
Otra
vez, en este mismo pueblo, ví como dos perros atacaban a otro can que estaba atado en una finca. Uno se ocupaba de inmovilizarlo para que el otro pudiera
atacarle con sus fauces.
Yo
no recuerdo qué hice ante esa perra y esos hombres. ¿Hice algo? No
puedo recordarlo.

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